Tortugas Marinas de Cabo Verde

Aunque desde 1993 ya existían en el país diversas actuaciones administrativas tendentes a la conservación de las tortugas marinas, no es hasta 1997 que se inician de manera sistemática los trabajos de estudio y conservación de estas especies en la República de Cabo Verde.

Los primeros resultados apuntaron que la tortuga común o boba (Caretta caretta) es la única especie que regularmente desova en el archipiélago, y que las islas más orientales (Sal, Boa Vista y Maio) reúnen las principales playas de anidación. En la actualidad, ha sido reconocido internacionalmente que esta población de tortuga común es la segunda más numerosa de esta especie en el Atlántico Norte, tan sólo superada por la que se reproduce en el sudeste de los Estados Unidos de América.

Un total de cinco especies de tortugas marinas han sido identificadas en las aguas de Cabo Verde.

  • La tortuga carey (Eretmochelys imbricata), representada exclusivamente por individuos juveniles que encuentran en estas islas un hábitat adecuado para su crecimiento.
  • La tortuga verde (Chelonia mydas), también con individuos juveniles en desarrollo, apareciendo muy ocasionalmente algún adulto reproductor.
  • La tortuga laúd (Dermochelys coriacea), especie migradora por las islas, con ejemplares reproductores ocasionales.
  • La tortuga olivácea (Lepidochelys olivacea), de aparición esporádica, aunque accidentalmente podría salir a anidar en algunas islas.
  • La tortuga común (Caretta caretta), que nidifica en prácticamente todas las islas del archipiélago, constituye posiblemente la colonia reproductora más importante de esta especie a nivel mundial, sólo superada por las poblaciones de Omán y USA.


El proyecto

Descripción

Los Gobiernos de Cabo Verde y de Canarias, son los principales patrocinadores de la actividad.

El Ministerio de Ambiente, Agricultura e Pesca de Cabo Verde, a través del Instituto Nacional para o Desenvolvimento das Pescas (INDP), es la principal autoridad nacional responsable en esta materia. La Direcçao Geral do Ambiente (DGA) y la Direcçao Geral das Pescas (DGP), organismos vinculados al mismo ministerio, están igualmente involucrados en esta actividad. Estas instituciones son las ejecutoras materiales del proyecto en Cabo Verde.

El Instituto Superior para la Enseñanza de las Ciencias Marinas (ISECMAR) de Cabo Verde es el organismo del que provienen los estudiantes caboverdianos que participan en el proyecto.

La Direcçao Geral de Marinha e Portos (DGMP), institución dependiente del Ministerio de Infraestructuras e Transportes, está también implicada directamente en la ejecución del proyecto y concretamente en las actividades de vigilancia ambiental.

Otras entidades participantes son las Cámaras Municipales de Sal y Boa Vista, y las ONG’s locales “Clube Ambiental de Boa Vista” y “Cabo Verde Natura 2000”.

La Presidencia del Gobierno de Canarias, por medio de la Dirección General de Relaciones con África, coordina el conjunto de actuaciones. La Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC), a través de su Departamento de Biología, y la Consejería de Educación del Gobierno de Canarias, representada por el Instituto Canario de Ciencias Marinas (ICCM), son los ejecutores materiales del proyecto por parte canaria.

Otros participantes que implicados en la organización logística de la actividad son las ONG’s “Asociación para el Desarrollo Sostenible y la Conservación de la Biodiversidad” y la “Asociación de Amistad Canarias-Cabo Verde”.

La financiación de las actividades del proyecto se ha realizado mediante aportaciones de los Gobiernos respectivos y de la Unión Europea.

El Gobierno de Cabo Verde ha contribuido a lo largo de los años disponiendo infraestructuras de apoyo, realizando de gestiones y trámites oficiales, facilitando el transporte de materiales y equipamientos, aportando personal técnico y divulgando los resultados a los medios de comunicación nacionales.

El Gobierno de Canarias se ha responsabilizado principalmente del área logística, destacando la adquisición y envío de bienes y equipos, y la contratación de personal tanto local como expatriado.

Por último, la Unión Europea (DEV) ha sido el organismo cofinanciador, junto con los Gobiernos de Cabo Verde y de Canarias, de buena parte de las actividades desarrolladas hasta la fecha.

El proyecto de voluntariado aquí presentado consiste, en líneas generales, en la puesta en marcha de un Campo de Trabajo Internacional para el estudio y la conservación de las tortugas marinas nidificantes en la República de Cabo Verde. En esta iniciativa participan estudiantes europeos y caboverdianos.

Dicho campo de trabajo se realiza en la isla de Boa Vista entre los meses de Junio y Octubre, y en él intervienen anualmente cerca de un centenar de personas.

Desde el año 1999, el campamento base, con capacidad para 30 personas, se encuentra ubicado en la playa de Ervatão, en la costa sureste de la isla.

Los distintos grupos de voluntarios que participan en esta actividad se suceden con un intervalo de tres semanas. Normalmente, el número de grupos por temporada es de cuatro. Cada grupo está integrado por entre 10 y 15 personas. El trabajo de tortugas desarrollado en el campamento es fundamentalmente nocturno, si bien algunas de las tareas como las prospecciones o recuento diario de rastros en las playas y el estudio de los nidos ya eclosionados se realizan durante las primeras horas de la mañana. La revisión y clasificación de las fichas de datos es también completada en las horas diurnas.



Objetivos

  • Establecer un campo de trabajo experimental para el estudio de las tortugas marinas en la isla de Boa Vista, en el que participan personal nativo de la isla, contratado para desempeñar diversas funciones, y voluntarios procedentes de universidades españolas y de diversas instituciones.

  • Estimar el número anual de hembras nidificantes de tortuga común en la isla de Boa Vista.

  • Definir el período de reproducción de la tortuga común en Boa Vista, y estudiar otros aspectos de la biología de estos animales importantes para la conservación de la especie.


  • Aportar nuevos datos relativos a la distribución de las distintas especies de tortugas marinas que frecuentan las aguas del archipiélago de Cabo Verde, con especial atención a los episodios reproductivos, especialmente en las islas de Boa Vista, Sal, Maio y Sao Vicente.

  • Indagar en el origen y relaciones con otras poblaciones de tortuga común en el Atlántico, mediante el análisis de material genético y el seguimiento por satélite de ejemplares adultos (machos y hembras) pertenecientes al “stock” de Boa Vista.

  • Evaluar el efecto de la depredación que el hombre ejerce sobre las tortugas de Cabo Verde y realizar una labor de información y sensibilización entre la población local para reducir la presión sobre estos reptiles marinos.

  • Realizar experiencias piloto de ecoturismo en las islas de Sal y Boa Vista, ofertando a los turistas la posibilidad de observar las tortugas marinas en su medio natural, como una alternativa viable para la conservación y uso sostenible de este recurso en el futuro.

Area de estudio

La isla de Boavista

Con una superficie de 620 Km2, Boa Vista es la tercera isla en extensión del Archipiélago y la menos poblada, con una población que no supera los 5.000 habitantes. La Vila de Sal-Rei, capital del municipio y situada en el extremo noroeste la isla, alberga casi la mitad de la población. El resto de los habitantes se encuentran repartidos por seis pequeñas localidades: Rabil, Povoação Velha, Estância de Baixo, João Galego, Fundo das Figueiras y Cabeço dos Tarafes.

El Monte Estância, con 387 m de altura, es el punto más alto de esta isla eminentemente plana y árida. La corta estación de las lluvias discurre entre los meses de Agosto y Octubre. Las precipitaciones anuales no suelen superar los 150 mm. La temperatura media anual es de 25º C.

Los elementos paisajísticos más representativos de la isla son los campos de dunas, las playas arenosa, las salinas y lagunas costeras, los cursos fluviales, secos salvo en la estación de las lluvias, y las extensas planicies pedregosas.

Playas estudiadas


Los más de 50 Km. de playas arenosas, repartidas por todo el perímetro costero de Boa Vista, ofrecen un excelente hábitat disponible para la anidación de las tortugas marinas. No obstante, son las playas de la mitad oriental de la isla donde la tortuga común, Caretta caretta, muestra una mayor actividad reproductora.

Para el presente estudio fueron seleccionadas tres de las playas de mayor actividad nidificante, situadas en el sureste de la isla.

El primer campamento destinado al estudio de la población nidificante de tortuga común en la isla de Boa Vista fue levantado en la playa de João Barrosa, en el sureste de la isla, en el verano de 1998. En 1999, dicho campamento fue trasladado a la playa de Ervatão, unos 4 Km al norte del anterior, donde se ha mantenido hasta el presente. Las playas adyacentes a Ervatão registran, probablemente, la mayor actividad de salida de hembras nidificantes de tortuga común en toda la isla. Las playas seleccionadas para el estudio de la biología reproductivas de esta especie fueron las siguientes:

  • La Playa de Ponta Cosme, con 1.600 m, es la más extensa de las tres. En ella se distinguen tres zonas claramente diferenciadas. La primera, o extremo norte, se caracteriza por presentar una zona con vegetación baja que limita el ancho de la playa propiamente dicha. La zona intermedia es un área ligeramente deprimida, frecuentemente anegada en condiciones de mar fuerte o tras la caída de precipitaciones, llegando a formar una laguna temporal. La tercera y última zona es la de mayor pendiente , presentando pequeñas dunas y vegetación dispersa.

  • La playa de Ervatão tiene una longitud de 1.050 m y es muy heterogénea. En ella encontramos aperturas de pequeños barrancos, zonas con vegetación y sustrato arcilloso y zonas con acumulación de piedras.

  • La playa de Calheta, con 350 m, es la situada más al norte de las tres. Es una playa ancha y con pendiente manifiesta.

Metodología

Turnos y grupos de trabajo

El trabajo de tortugas marinas en el campamento de Ervatão se reparte en tres turnos: dos nocturnos y uno diurno. El primer turno nocturno discurre entre las 20:00 y la 1:00 horas del día siguiente; y el segundo entre la 1:00 y las 6:00 horas. El turno diurno se inicia a las 6:00 horas. En cada turno se asigna un grupo de trabajo para cada una de las tres playas objeto de estudio.

Los grupos nocturnos están formados por 3-5 voluntarios y un monitor responsable de coordinar y revisar el trabajo. Los grupos diurnos están integrados por un monitor y 1 ó 2 voluntarios.

Turnos nocturnos

Durante la noche, cada grupo de trabajo recorre la playa asignada en busca de hembras nidificantes. Una vez detectada una tortuga en la playa, un miembro del grupo se acerca al animal para verificar en que fase del proceso de anidación está. El resto del grupo se aproxima cuando la cámara de incubación ya se encuentra en estado avanzado, a fin de evitar perturbar al animal en estas primeras fases del proceso de nidificación, donde estos animales son más sensible a estímulos externos extraños.

Recuento de huevos y señalización de nidos

El recuento de huevos se realiza siempre y cuando se haya detectado a la hembra antes del inicio de la puesta. Para descartar el posible error del simple recuento visual, la persona encargada de contabilizar los huevos coloca una mano, protegida con un guante de látex, debajo la cloaca de la tortuga, a fin de poder estimar con mayor precisión el número de huevos que van siendo depositados en la cámara del nido. La otra mano sostiene un contador.

Todo nido registrado es señalizado con una estaca de madera de algo más de un metro de longitud, provista de un número de identificación. Como norma preestablecida en el protocolo de trabajo, la estaca es clavada en el suelo en el lado del nido que mira a tierra firme.

Marcaje de tortugas y recogida de datos

Las tortuga son capturadas, manejadas y marcadas sólo cuando se encuentran en la fase de retorno al mar.

Una vez inmovilizado el animal, primero se verifica si presenta marcas de identificación (anillas y/o microchip). En caso negativo se procede al marcaje o identificación. Las técnicas de marcaje empleadas son de dos tipos:

A- Marcaje con anillas metálicas. Consiste en la aplicación de una anilla en el borde posterior de cada uno de las extremidades anteriores. Cada anilla lleva grabado un número de identificación único y la inscripción: Ministry Agriculture & Fisheries – Praia – Rep. of Cape Verde.

B- Marcaje con microchip. Consiste en la inyección intramuscular de un microchip provisto de un código de identificación único, constituido por nueve cifras y una letra. Para su lectura externa se requiere de un aparato detector. El implante se hace en la extremidad anterior derecha.

Los datos científicos habitualmente recogidos son:

A- Datos biométricos (longitudes, anchuras y, ocasionalmente, peso).

B- Presencia de epibiontes y parásitos en el caparazón y en la cloaca.

Eclosiones

La revisión de estos nidos con rejillas (aquellos temporalmente más próximos a la eclosión) es realizada durante la noche. Si se observa una eclosión, se procede de la siguiente manera:

A- Se contabiliza el número total de crías emergidas

B- Se mide y se pesa una muestra de diez individuos

Finalmente, todas las pequeñas tortugas recién nacidas se retiran del interior de la rejilla y se depositan en la arena de la playa para que puedan encaminarse hacia el mar.

Turnos diurnos

Prospección de nidos

Las playas de estudio son recorridas temprano por la mañana, inspeccionando todos los nidos señalizados y anotando todas las incidencias (si la marea alcanzó el nido, presencia de cangrejos, lluvia, etc.).

Colocación de rejillas

Transcurridos 45 días de incubación, se coloca una rejilla plástica alrededor del nido, con el objeto de retener a las crías, una vez han emergido a la superficie de la playa. Esto nos permitirá conocer el tiempo de incubación, el número de tortugas nacidas de un nido y recoger datos biométricos y pesos de las pequeñas tortugas.

Apertura de los nidos

Cinco días después de la salida a la superficie de la última cría registrada, se procede a excavar o abrir el nido para analizar su contenido (huevos sin embrión visible, huevos con embrión, cáscaras...). Aquellos nidos en los que no se evidenció ningún nacimiento, son abiertos y estudiados transcurridos 70 días de incubación.

Prospección de rastros

Los rastros de tortugas marinas presentes en cada una de las playas de estudio son contabilizados diariamente. Una vez registrados, los rastros son marcados para evitar ser contabilizados una segunda vez. También se anota si el rastro contiene un nido, así como el número de intentos que la tortuga hizo antes de concluir una puesta con éxito.

Resultados del año 2003

Número de rastros y de nidos

Entre el 20 de Julio y el 17 de Diciembre de 2003 se registraron un total de 6.014 rastros repartidos de la siguiente forma: 3.565 en Ponta Cosme; 1.269 en Ervatão; y 1180 en Calheta. Sólo el 27.1 % de los rastros presentaba nido. El bajo valor de rastros con nido podría estar relacionado con la propia fisonomía de las playas, existiendo bastantes zonas, a priori, poco propicias para la excavación y el desarrollo con éxito de los embriones.

El último rastro fue registrado el día 5 de Noviembre en la playa de Ponta Cosme.

Hembras marcadas y recapturadas

El número de tortugas marcadas entre los años 1998 y 2002 ascendía a 2.856. Durante la temporada 2003 se observaron 997 hembras, de las cuales 521 fueron marcadas por primera vez y 476 correspondieron a recapturas del mismo año o de años anteriores.

Tamaño de las hembras

El tamaño medio de las hembras de tortuga común que nidificaron en las playas de Boa Vista durante la campaña 2003 fue de 82.3 cm de longitud curva y 76.5 cm de longitud recta del caparazón. De acuerdo con estos valores, los ejemplares de Cabo Verde son de menor tamaño que los individuos de otras poblaciones de tortuga común como Florida, Omán y Sudáfrica, entre otras. Al mismo tiempo, estas tallas se asemejan bastante al de las tortugas comunes de Grecia y Chipre.

Tamaño de las puestas

El tamaño medio de las puestas fue de 85.5 huevos. La puesta más pequeña fue de un solo huevo y la más numerosa alcanzó los 140 huevos.

Tiempo de incubación

Definimos tiempo de incubación como los días transcurridos desde la puesta de los huevos (día 0) hasta la salida a la superficie de al menos 10 crías.

El tiempo de incubación medio fue de 57.1, 56.6 y 58.1 días para las playas de Ponta Cosme, Ervatão y Calheta respectivamente. Actualmente se está llevando a cabo un análisis de la variación temporal de estos tiempos a lo largo del periodo de reproducción, que permitirá conocer la proporción de sexos en esta población. Los resultados de este estudio aún no están disponibles y, además, deberán ser contrastados con los de campañas posteriores.

Éxito de eclosión y de emergencia

El número de crías que llegan a salir de cada nido es muy variable. Hay bastantes nidos en los que el desarrollo embrionario no se completa con éxito en la totalidad de los huevos. Por el contrario, existen nidos en los que todos los huevos eclosionan con normalidad, si bien esto no sucede regularmente.

El porcentaje medio de eclosión varía también según las playas. Los valores obtenidos para las tres playas de estudio fueron los siguientes: 44.0 % en Ponta Cosme, 74.4 % en Ervatão y 83.7 % en Calheta. Esta enorme variación podría estar relacionada con las características propias de cada playa (fisonomía, tipo de sustrato, etc.).

Algunos nidos eclosionaron en una sola etapa, mientras que otros presentaron varios brotes de emergencia. El número máximo de emergencias de crías fue de 8 en un nido de la playa de Ervatão. En la mayoría de estos casos, las salida más numerosas de crías se producen durante la primera eclosión.

El éxito de emergencia define el porcentaje de crías que salen del interior del sustrato y alcanzan la superficie de la arena. Este parámetro es ligeramente menor que el éxito de eclosión, dado que la mayoría de las crías que consiguen salir del huevo suelen emerger con éxito.

Tamaño y peso de las crías

El tamaño medio de las crías fue de 42 mm de longitud recta del caparazón. El peso medio fue de 18 gr.

Predadores

El cangrejo fantasma (Ocypodes cursor) es el mayor depredador de huevos y de crías de tortuga común en la isla de Boa Vista. El hábitat de este cangrejo está constituido por zonas intermareales, donde excava galerías. Aunque de hábitos nocturnos, es frecuente también observar esta especie activa durante el día.

El cuervo (Corvus ruficollis) es otro importante depredador de crías de tortuga. Grupos de hasta 30 individuos han sido observados al amanecer recorriendo las playas, durante el periodo de eclosión (Septiembre a Diciembre), en busca de pequeñas tortugas, ya sean vivas o muertas.

Los gatos asilvestrados han proliferado en Boa Vista durante los últimos años. Además de pequeños reptiles y de ratones de campo, estos felinos se alimentan también de aves, principalmente pollos, y de crías de tortugas marinas que capturan una vez éstas emergen del nido y se dirigen al mar.

Cuando las crías entran en el mar, pasan a formar parte de la dieta de una gran variedad de peces, principalmente carángidos y tiburones de pequeño tamaño.

Todas las temporadas se observan hembras nidificantes que muestran heridas y amputaciones infligidas por tiburones. En varias ocasiones se han encontrado hembras adultas, con una o ambas extremidades posteriores seccionadas, que salen a las playas a depositar los huevos. Si la incapacidad para hacer el nido es completa o está notablemente mermada, es necesario intervenir para ayudar a estos individuos a concluir con éxito el proceso de anidación.

Por último, el hombre constituye el principal depredador de las tortugas adultas. Durante el periodo de reproducción de la tortuga común en Cabo Verde, tanto las hembras nidificantes como los machos que se aproximan a la costa son capturados por los habitantes de las islas. El consumo de los huevos de estos reptiles, aunque conocido, no se ha evaluado lo suficiente como para estimar su relevancia y potenciales consecuencias futuras. No obstante, en la mayoría de las islas se ha constatado que el consumo de huevos no se encuentra tan extendido como el consumo de carne. La implementación de un programa continuado de conservación de las tortugas marinas en el país, conjuntamente con sucesivas campañas de sensibilización de la población caboverdiana han contribuido a reducir progresivamente el número de tortugas capturadas. La vigente Ley de Protección de Flora y Fauna de la República Cabo Verde (Decreto-ley nº 7/2002, del 30 de Diciembre del 2002) prohíbe, durante todo el año, la captura de tortugas marinas, así como la venta y consumo de los productos derivados de estos animales (carne, huevos y artículos de artesanía).


Logística


La mayor parte de la logística del proyecto está centrada en atender las necesidades del campamento base, organizar el trabajo de los distintos grupos de voluntarios, coordinar las actividades paralelas de conservación de las tortugas marinas, como son el cuerpo de guardería y los trabajos de sensibilización ambiental, y organizar excursiones eco-turísticas, en colaboración con los principales centros hoteleros de la isla.

El campamento base se sitúa en la playa de Ervatão, a unos 40 kilómetros de la sede del proyecto en la Vila de Sal-Rei. Dicho campamento consta de una tienda almacén-oficina, una tienda dormitorio para un máximo de 30 personas, una rústica cocina y un pequeño cuarto de baño, destinado exclusivamente a la higiene personal. En el año 2003, se levantó, en las inmediaciones del campamento, un depósito de agua con capacidad para ocho toneladas y un cuarto dotado con dos camas y un aseo.

El trabajo nocturno con las tortugas altera notablemente los horario de las comidas. A fin de disponer más tiempo de descanso para los voluntarios, la comida principal del día es preparada en la localidad de Fundo das Figueiras, a unos 10 kilómetros de Ervatão, y llevada diariamente al campamento. Esta comida es servida entre las 15 y 16 horas. El desayuno y la merienda-cena son servicios que se organizan en el propio campamento.

El suministro de equipamiento y de víveres desde la Vila de Sal-Rei al campamento se realiza mediante un encuentro preestablecido por radio en Fundo das Figueiras, entre un vehículo de la Vila y otro de Ervatão. El aporte de agua es realizado cada 5-6 semanas por medio de un camión cisterna, perteneciente a la Delegación local del Ministerio de Ambiente.

En el seno del campamento, el equipo de monitores tiene la responsabilidad de enseñar a los voluntarios las técnicas habituales de manejo de tortugas y recogida de datos, planificar los turnos diarios de trabajo en las playas, organizar las tareas rutinarias propias del mantenimiento de los equipos e instalaciones y de la logística, y promover algunas actividades de tiempo libre.

El cuerpo de guardería, creado para controlar la caza furtiva de tortugas marinas durante el periodo de anidación de estos animales, es coordinado entre los responsables del proyecto y las autoridades competentes locales: Delegação de Ambiente y Delegação de Marinha e Portos.

Las ONG’s locales “Clube Ambiental de Boa Vista” y “Cabo Verde Natura 2000” colaboran notablemente en la promoción y organización de actividades de sensibilización ambiental, centradas en la conservación y protección de las tortugas marinas. El evento más importante en esta área, es la celebración anual del ‘Día da Tartaruga’ a mediados del mes de Septiembre. La celebración consiste en la liberación en el mar de varios centenares de tortugas recién nacidas por los escolares de la isla.

Por último, la actividad eco-turística de observación de tortugas marinas, que se organiza entre mediados de Julio y comienzos de Septiembre, es llevada a cabo también con la ayuda de los voluntarios en un pequeño campamento levantado en la Costa de Boa Esperança, a unos 5 kilómetros de Sal-Rei.

Tiempo libre

El tiempo libre de los voluntarios se emplea en pequeñas excursiones, pesca, juegos de playa y simplemente en descansar; pues el trabajo nocturno es una actividad que requiere mucha energía. Un día a mitad de las tres semanas de estancia, dos o tres voluntarios se desplazan a Sal Rei, la capital de la isla, para tomar de nuevo contacto con las comodidades de la civilización y aprovechar para llamar por teléfono, tomar una ducha con agua caliente o pasear por el pueblo.